Ubicada en un entorno rural de gran tranquilidad en Montuïri, esta finca de nueva construcción ofrece una
combinación equilibrada entre diseño mediterráneo contemporáneo y la esencia tradicional mallorquina. Rodeada de
naturaleza y asentada sobre una parcela de aproximadamente 18.350 m², la propiedad disfruta de un elevado nivel de
privacidad y amplias vistas al paisaje característico del interior de la isla.
La vivienda cuenta con una superficie construida de aproximadamente 388 m², concebida para aprovechar al máximo la
luz natural y la conexión con el exterior. Su arquitectura se caracteriza por líneas elegantes, materiales nobles y una
distribución funcional que aporta amplitud y confort a cada estancia.
La zona principal se desarrolla en torno a un espacioso salón-comedor de concepto abierto, que se integra de forma
natural con las terrazas exteriores y las áreas de ocio al aire libre. La cocina, de generosas dimensiones, ocupa una
posición central dentro de la vivienda y se complementa con una práctica zona de servicio y un aseo de cortesía.
La propiedad dispone de cuatro dormitorios diseñados para ofrecer comodidad y privacidad. El dormitorio principal
cuenta con baño en suite, mientras que el resto de las habitaciones se distribuyen de manera que garantizan
independencia tanto para la familia como para los invitados. Los diferentes baños y la cuidada distribución interior
favorecen una experiencia de vida cómoda y funcional durante todo el año.
En la planta sótano, con una superficie aproximada de 129 m², se encuentra una versátil sala multifuncional que puede
adaptarse a distintas necesidades, ya sea como sala de cine, gimnasio, despacho o zona de bienestar. Este nivel alberga
además un garaje privado, espacios de almacenamiento y la sala técnica de la vivienda.
Los exteriores han sido concebidos para disfrutar plenamente del estilo de vida mediterráneo. Amplias terrazas, una
veranda cubierta, una pérgola tradicional y una zona de barbacoa crean diferentes ambientes para el descanso y el
entretenimiento. La piscina de aproximadamente 34 m² se integra armoniosamente en el conjunto, convirtiéndose en
el punto central de las zonas exteriores.
La finca está equipada con prestaciones orientadas al confort y la eficiencia energética, incluyendo calefacción por suelo
radiante, aire acondicionado por conductos, bomba de calor, pozo propio, sistema fotovoltaico con baterías y generador.
Todo ello permite disfrutar de una vivienda preparada para un uso confortable durante las cuatro estaciones del año.
Una propiedad que combina amplitud, privacidad y calidad constructiva en un enclave privilegiado del corazón de
Mallorca, ideal para quienes buscan disfrutar de la tranquilidad del campo sin renunciar a las comodidades modernas.












